Dos cuerpos bajo la semipenumbra,
Los cubre un silencio profundo,
Tal vez el eco de sus voces cabalgando el viento, voces temerosas...
El césped bajo el que mixturan sus cuerpos humedece más su aventura,
Los minutos se precipitan sobre ellos como meteoritos...
Caen, caen como insectos a través de un torbellino de tiempo
Sus palabras caen con ellos como guijarros llenos de ternura,
Y recuerdan, de pronto, su primer beso…
No saben nada, no ignoran nada…
Son insectos.
Se besan -sólo eso-
No saben.
El césped bajo el que mixturan sus cuerpos humedece más su aventura…
domingo, 12 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario