jueves, 29 de enero de 2009

Musica?

No podía parar, su mente era como un torbellino que devoraba, que consumía, que retenía y revolvía todo tipo de emociones, ya estaba acostumbrado, pero aún no sabía por qué le ocurría. Últimamente no había estado tan activo, se sentía mal porque no creaba, porque no veía la luz en su mente. Cuando escuchaba su música, se cerraba en sus pensamientos: “¿Por qué me siento así?, no he podido trabajar conforme en estos últimos días, casi todo lo que he creado no me ha dejado conforme, aunque ahora que lo pienso, no ha sido del todo un fracaso, esas melodías podrían mejorarse, sí, podría cambiar el tono y quizás mejore. Podría agregarle otra guitarra más para poder complementar, o quizás un piano le daría más emoción. Sí, un piano estaría bien, podría acompañar y a la vez guiar, sí, como éste, podría también agregarle un ritmo pegajoso, para darle un énfasis alegre a la canción, sí, eso es.” Y así era que avanzaba. La música que escuchaba le permitía activar su imaginación, pareciera como si las vibraciones golpearan en su mente, despertando y tratando de rejuvenecer temporalmente al infinito. “Sí, eso es, un acompañamiento de violines, luego un pequeño punteo, un dueto de teclado y de bajo, cambio de ritmo, ¡perfecto!”. Pero cuando dejaba de lado su reproductor de música empezaba a decaer. Se sentía apagado, sentía soledad, confusión; pensaba que todo lo que había hecho no tendría futuro, o quizás aburriría a los demás. Él vivía de la música, él la necesitaba siempre que quería realizar cosas, siempre que quería crear, porque le permitía abrirse, conectarse con una corriente que no paraba, que lo sostenía, le daba ánimos e ideas. Ahora él se había dado cuenta. La música estaba con él ahora, acompañándolo y dándole ideas y nuevas melodías. “Sí, creo que con eso está bien, no parece haber ningún error con la composición, la escritura parece limpia. Tiene mucho sentido lo de la música, sí. Es larga esta canción, pero es muy buena, sus ritmos, sus cambios, su progresividad son muy atractivos. Ojalá lo sea también este escrito mío, sobre algo más que música, torbellinos, pensamientos y perfección”.

No hay comentarios: